miércoles, 11 de enero de 2012

LOS CAMINOS DEL CURA BROCHERO EN TRASLASIERRA. UNA VUELTA SERRANA POR NONO, ALTAUTINA, VILLA DOLORES Y LAS CALLES.


Los colores del atardecer en Traslasierra. Camino a Nono pasando por la Comuna de Las Calles.


Los Caminos del Cura Brochero.
La hermosa zona cordobesa de Traslasierra tiene una larga historia desde los Comenchingones hasta la irrupción del Cura Brochero, quien con su incansable labor -no solo pastoral- transformó el valle dotándolo de infraestructura para sus pocos pobladores. 
El Cura José Gabriel del Rosario Brochero nació en Córdoba en 1840 y en 1869 fue designado como párroco en las sierras grandes donde desplegó toda su actividad pastoral por más de 45 años.
Hoy las viejas sendas de Brochero, en las que solo transitaban caballos, burros y algún que otro carro, sobreviven muy bien y constituyen una linda alternativa para conectar los distintos pueblitos y puntos de interés del cada vez más visitado valle cordobes.
Algunos senderos hoy se han convertido en rutas, y otros siguen siendo sendas muy apropiadas para los que gustan del trekking o el MTB. Hay una asociación -Movimiento Transerrano Senderos del Cura Brochero (http://www.cabalgatabrocheriana.com)- que mantiene señalizados los caminos, señales amigas que me gustó encontrar cuando pedaleaba en medio de la nada.
Estos son los carteles que se encuentran por toda la zona. Acompañan las sendas de Brochero.
Acá el sendero llega -tras una importante trepada a pie- a la traza del nuevo camino de las Altas Cumbres.

Uno de los senderos más atractivos que pude hacer -a pie- es el que conecta Los Algarrobos (Nono) con la cumbre de las Sierras Grandes, llegando a la traza de la nueva ruta o camino de Altas Cumbres. Tras superar la cinta asfáltica en dos tramos y después de una bajada importante se llega al rio Chico de Nono y podes disfrutar de hermosos pozos y ver miles de bichos. Impresionante.

Todos los recorridos que hice en la bici tuvieron como objetivo seguir las sendas trazadas por los Comechingones y el Cura Brochero.

Subiendo y bajando por Nono, la Ciénaga de Allende, Altautina y su cuesta, Villa Dolores y Las Calles.
Tuve la suerte de parar en un lugar genial, el camping Casas Viejas, en Los Algarrobos, subiendo 8 km hacia la sierra desde Nono. Atendido por Manuel y Luciana, el lugar tiene su onda, un maillin, su arroyo y paisajes y vistas preciosas en todo momento del día. También -al estar arriba en la sierra- moran en él varios lagartos y cientos de insectos y pájaros extraños en BsAs. Además en el camping paraba gente muy copada , lo que lo hacía mejor aún.
Cerca de las 11 hs -un error- salí hacia el pueblo de Nono, crucé el arenoso lecho del rio Los Sauces -de donde se ven bien los cerritos en forma de tetas que le dan nombre a la localidad- y me interné en un caminito lleno de arena -lo que hizo que me caiga en dos oportunidades- y en franca subida, que te deja en medio del valle, una zona árida y muy despoblada. Tras unos km llegué a un paraje llamado Pozo del Algarrobo, del que salía un caminito que no figuraba en el GPS. No encontré a nadie para preguntar y me mandé. No le erré y así llegué al cementerio de la Ciénaga de Allende -típico de Córdoba, chiquitito y alejado de los pueblos-, lugar en el que podría haber terminado si es que no estaba nublado ya que la temperatura era muy alta y no quiero imaginarme lo que sería con el sol del mediodía.
En el pueblo no había nadie. Un lindo lugar, su típica capilla y una canilla pública con agua que resultó ser salvadora. Por ahí pasa una ruta -de tierra- que al igual que muchos caminos de las sierras, están decorados con pequeñas ermitas con virgenes y santos, cientos. No se si es que recuerdan a alguien en particular o son expresiones de fe.


A lo largo del camino decenas de ermitas, de todo tipo y material. Talladas en piedra, de ladrillo  ...  todos los santos y vírgenes. Y el Gauchito Gil no podía faltar.

A medio camino hacia el pueblo de Altautina -el plato fuerte de la salida- vi un llamativo cartel que señalaba la entrada a un monasterio Purísima Madre de Dios de los Monjes de la Santa Cruz. Unos carteles con unas letras estilo gótico señalaban el camino hacia el enigmático lugar, camino que se hacía cada vez más salvaje y que en un momento se convertía en sendero. No pude seguir ya que tenía mucho más por delante. Por suerte se pueden ver fotos en internet del lugar ( http://www.monjesdelasantacruz.com.ar/MonasterioPurisimaMadredeDios.html ) y algún día voy a ir.
Pedaleando en un camino arenoso, todo es esfuerzo y no me di cuenta que de algún modo estaba subiendo. Así llego a ver un cartel que dice "Cuesta de Altautina" y a la margen del camino un paisaje que dejaba ver un valle allá abajo, lejos. La famosa cuesta es un hermoso "camino de herradura" que fue delineado por el Cura Brochero en 1870 y fue habilitado en 1892. Una bajada que deja atrás la Sierra de Pocho en medio de un frondoso bosque de algarrobos del que salen al cruce lagartijas corredoras y pájaros muy vistosos.

La bajada hay que hacerla con prudencia ya que el camino no esta muy bien mantenido y hay mucho terreno suelto lo que obliga a ir aplicando freno en todo momento.
Se llega finalmente a Altautina. Un hermoso pueblo con su posta, los burritos cordobeses, una hermosa capilla que fue levantada en 1896.
Capilla de Altautina. Se viene la lluvia!

Cabe aclarar que desde que había salido de Nono hasta Altautina no me había cruzado a nadie, ni a pie ni en auto. En el pueblo me abrieron el almacen y pude comprar una bebida ya que estaba con poca agua. El dueño del almacén, muy gamba me contó de la historia y actualidad de la zona. 
De ahí al proximo destino -Villa Dolores- es un paso ya que el camino va en suave descenso. Lo malo es que ese camino -naturalmente precioso- se convirtió en un vertedero ilegal de basura: animales muertos, desechos patológicos, cubiertas de auto, un asco. No entiendo por qué nadie controla eso. En ese contexto corté la cadena. Por suerte la arreglé y seguí camino.
Llegué a Villa Dolores, una ciudad enorme, y me fui derecho a la estación de tren, a la que había llegado hace ya 22 años en plan de mochilero. Un edificio hermoso contruido por el BAP (hoy FFCC San Martín).
Estación Villa Dolores del FFCC San Martín. Allí estuve cuando había trenes -y vías- con  amigos hace 22 años.

Se hacía tarde y tenía por delante 41 km de pura subida, con chaparrones aislados y sobre una ruta muy angosta y peligrosa con gran movimiento de camiones y omnibus que pasan a todo lo que da. Pasas por lindos pueblos como Villa de Las Rosas, Los Hornillos, Las Rabonas pero el esfuerzo que hay que hacer es enorme. 
Ni bien encontré un camino de ripio que entraba a Nono lo agarré con tal de reducir los riesgos de morir bajo las ruedas de un automotor. Entré así a las hermosísima comuna de Las Calles, me compré una tarta de frutillas (llegó destrozada al camping después de 8 km de camino de montaña) en Eben Ezer, lindo lugar que funciona en un edificio de 1831 que fue pulpería sobre el viejo camino a Córdoba.
Parada obligada para probar unos licores y comprar tarta de frutilla. Eben Ezer en Las Calles.

Llegué al camping a las 22,00 hs después de haber pedaleado poco más de 120 km con todos los ingredientes, habiendo utilizado todas las relaciones de mi bici pero muy contento por haber conocido con mucho sudor esos rincones tan lindos de Traslasierra.
Jorge 

8 comentarios:

  1. Jorge!!! Esmeradísmo relato, lleno de detalles históricos, geográficos y cicloturísticos. Una gran experiencia, de alguna forma es posible seguir tu camino al leerte. Saludos!!!

    ResponderEliminar
  2. Que Bueno poder leerte. Hermoso viaje te mandaste, dan ganas de subirse a la bici y salir a andar por esos caminos

    te mando un Abrazo

    ResponderEliminar
  3. Excelente relato Louso ! son las 02:50 del sábado y encendí la notebook solo para leerte. Guillermo Koch

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Guille, pero tenes que ser sincero. Seguramente no podías dormir! jajaja

      Eliminar
  4. hola soy Pablo, me encantan los relatos de viajes en bici, y no podía dejar de leerte ya que soy de la ciudad de villa dolores, espero algun dia poder hacer semejante viajesito por la zona. principalmente el q tu hiciste. felicitaciones continuare leyendote

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pablo:
      Gracias por escribir y me alegro que te haya gustado el relato. Seguramente conoces mil cosas de tu zona y tendrás las respuestas a las mil preguntas que me quedaron respecto del lugar. Nos vemos! Jorge

      Eliminar