martes, 10 de febrero de 2009

SALIDA LIMA - ATUCHA - BARADERO - ALSINA - LIMA

Cuando Marcelo Adam me propuso la salida sabía de antemano que no iban a faltar las notas salientes de las salidas que arma mi amigo: había que levantarse temprano (“Salimos 07:30 hs”), caminos muy buenos, buenos almuerzos, buena onda y siempre un kilometraje que no baja de las tres cifras.

Esta vez fueron casi 105 kilómetros recorriendo las localidades de Lima, Atucha, Alsina y Baradero, todas ellas en la Provincia de Buenos Aires.

Para mí la salida tuvo un ingrediente especial: el recorrido corrió en paralelo a la vía principal que une las ciudades de Rosario con Buenos Aires del Ferrocarril Mitre. Una doble trocha que prometía tránsito asegurado de trenes de carga, mis favoritos.

Arrancamos saliendo de la Ciudad de Buenos Aires. El viaje hasta la localidad de Lima se hizo corto ya que no había mucho tránsito. Amenizamos el trayecto con mates y facturas.

Llegamos a Lima a eso de las 09.00 y dejamos la camioneta en la Plaza del pueblo. Armamos las bicis y salimos con destino a la estación de trenes. La estación de Lima posee la típica arquitectura del Mitre. Con esos detalles que podes apreciar en cualquier escala urbana del FFCC Mitre.

Desde la estación agarramos un camino de ripio que bordea las vías del FFCC, alejándose un poco a la altura de Alsina y más adelante cerca de Baradero.

Al poco tiempo de arrancar se sintió el glorioso sonido de un poderoso motor diesel: apareció un tren con contenedores en sentido Retiro tirado por una GR 12 del NCA (Nuevo Central Argentino). Esos trenes son hermosos ya que con los distintos colores de los contenedores le dan un toque pintoresco al paisaje, realmente fantástico.

Llegamos a los restos de lo que habrá sido la estación Atucha del Mitre. No se vio casi nada, salvo unos restos tapados por malezas y acacios.

El clima a esa hora de la mañana estaba espectacular: sol pero no mucho calor. El viento: EN CONTRA Y CON BASTANTE INTENSIDAD HASTA BARADERO!!!

En toda la zona hay estancias muy lindas y varios emprendimientos turísticos que apuntan al turismo rural de alto poder adquisitivo.

Por lo visto había llovido por la zona y sobre las huellas del camino encontramos charcos con barro. En un momento quedé atrapado en una huella muy profunda y me caí. Por suerte solo fue hacia un tupido pasto sin mayores consecuencias que embarrarme el flanco derecho.

El paisaje es muy lindo saliendo de Atucha ya que empiezan a aparecer ondulaciones en el terreno y se advierte el comienzo de la bajada de la barranca del río Paraná. En efecto, empezamos a bajar hasta encontrarnos en una zona de puentes destruidos (los de madera a punto de caerse y los de hormigón partidos al medio) que atraviesan el arroyo Cañada Honda. Ese arroyo se acopla al río Baradero unos pocos kilómetros al este. Una cosa que descubrí con el Google Earth es que el río Areco –que pasa por San Antonio de Areco y que lo hemos cruzado en anteriores salidas- desemboca en ese arroyo Cañada Honda.

Después de cruzar los puentes tuvimos que volver a subir la barranca, no es muy pronunciada pero se siente en las piernas.

Pasamos el acceso al pueblo de Alsina y encaramos, con mucho viento en contra, el tramo final hasta Baradero.

Antes de entrar al pueblo y pasando unos doscientos metros el acceso a la planta química de Atanor, hay una calle de ripio de doble mano que tras unas vueltas y una bajada impresionante (la barranca que habíamos subido unos kilómetros atrás) te deja en el camino costero que te lleva hasta el puerto de la ciudad de Baradero.

El camino costero está muy bueno. Tiene zonas parquizadas donde la gente pasa el día, puede hacer asados y pescar en el río Baradero.

Por el camino de la costa llegamos al pintoresco puerto de la Ciudad de Baradero, primera colonia agrícola del país. En efecto, uno nota que la ciudad –a diferencia de otras ciudades que nacieron gracias a los trenes- es más antigua que el ferrocarril ya que el centro no se encuentra sobre la estación, sino cercano al puerto, barranca arriba, como el Buenos Aires colonial.

Recorrimos la zona de la costa, el puerto en el que han reciclado las instalaciones portuarias y hoy tiene zonas muy piolas de esparcimiento. Parece muy lindo el camping municipal con su pileta de agua de río y playa de arena.

Enfrente del puerto, en donde está la oficina de turismo –en la que brindan muy buena información-, hay varios restaurantes. Nosotros fuimos a uno que se llama La Pulpería del Puerto. Comimos dorado con distintas salsas –a la pizza para Adam y al roquefort para mi- y papas fritas. Liviana comida para el calor de la vuelta.

Terminamos de comer y recorrimos el pueblo. Recomendable el parque Sarmiento con sus tupidos árboles y vistas hermosas. El parque fue creado en 1905 y fue diseñado por el paisajista Carlos Thays (ahhh, si lo diseñó Thays tenemos que ir a verlo … fuck!!!).

Llegando a la estación vimos venir un tren –en realidad estaba haciendo maniobras sobre el cambio de vías- presidido por una ALCO RSD 16 de la empresa ALL que conserva los colores y diagrama de Ferrocarriles Argentinos (nota: los trenes de carga se privatizaron hace ya casi 20 años, van atrasados con la pintura, pero igual no calienta: da gusto ver ese amarillo y rojo tan entrañable). Esa máquina, la N°8507, tiraba un tren de vagones tolva. Se ve que le dejaba la vía libre a Retiro a otro tren (que vimos pasar más adelante con contenedores).

La estación es muy linda pero está un poco descuidada. Se conserva muy bien una mesa giratoria ubicada dentro del predio ferroviario.

Dejando la estación pasamos por aeroclub de Baradero. La pista estaba debidamente tapada por plantas de soja, bien a la moda.

Agarramos nuevamente el camino que nos llevó a Baradero y esta vez con viento a favor. Hicimos casi 15 kilómetros a 30 / 35 km/h, a full. Llegamos al acceso a Alsina en un santiamén.

Alsina es un pueblo precioso. La estación se conserva en perfectas condiciones. Tiene edificios viejos muy bien conservados y una avenida con un boulevard lleno de palos borrachos que vale la pena visitar. Tomamos unas gaseosas en un kiosco y dimos una vuelta por el ejido.

Encaramos el tramo final con mucho calor, por suerte el viento a favor hacía más fácil la vuelta. Tuvimos que hacer varias paradas técnicas para reponer líquidos y evacuar otros. Los dorados con sus poderosas salsas y las papas fritas no provocaron, pese al sopor reinante, indigestión alguna. Moraleja: lo que indigesta no son las cremas ni las frituras sino la mala onda.

Mientras estábamos en parada técnica se sintió un sonido maravilloso: el de los 1950 HP de la ALCO que habíamos visto en Baradero. Pasó en sentido a Retiro a unos 40 km/h.

En otra parada a la sombra de unos árboles sobre la entrada de una quinta, vimos acercarse desde dentro del predio a un flaco con boina que portaba poderosa cuchilla en su cinto. Para mí fue una forma de decir: “muchachos, los que pasan el alambrado se la ven con este fierro”. No se puede entender que a menos de diez km de una ciudad circule gente con semejantes cuchillos. No es tradición ni nada parecido, es un peligro. Imaginemos un cóctel de alcohol, unas palabras mal entendidas y ese cuchillito. Todo termina mal.

La boludez más grande del viaje me la mandé yo. Canchereando pasé por un charco de barro a toda velocidad. Salí lo más bien. Pero desparramé una gran cantidad de barro que dio de lleno en las, hasta ese momento, inmaculadas piernas y bicicleta de Marcelo. Fue impresionante el enchastre que ligó por culpa mía.

Al rato llegamos a Lima. Desarmamos la bicis y fuimos a una heladería que está ubicada en una de las esquinas que da a la plaza. Muy recomendable el dulce de leche y la crema de higos.

Choque de cinco por la buena salida, por los 105 km recorridos, Panamericana y FINAL.
Nota: más allá de las fotos que se publican en entradas a este blog se publican todas en la siguiente dirección: http://picasaweb.google.com/jorgelusona/LIMABARADERO

martes, 27 de enero de 2009

FOTOS SALIDA ALBERTI - PLA - GDOR. UGARTE - ACHUPALLAS PARTE I

CARTEL ESTACION PLA

CERDO MUERTO FRIÉNDOSE

ESTACION GOBERNADOR UGARTE (FCO)

CAMINO DE ARENA

SALIDA ALBERTI - PLA - GDOR. UGARTE - ACHUPALLAS

Fines de diciembre: sinónimo de fiestas y cercanía de la partida mi viaje al Sur pero también de exámenes en la Universidad y dolores de cabeza intensos aguantando orales interminables con un calor insoportable.

Esta vez viajé a Alberti, Provincia de Buenos Aires a tomar examen en la sede de la Facultad de Derecho. Como la mesa arrancaba a las 09:00 hs del sábado 20 de diciembre tuve que salir de Buenos Aires a las 06:00 AM y no fui solo, me llevé mi bici con el plan de recorrer la zona (ya recorrida con Alepol y los amigos de los mega en un espectacular viaje de dos días con alforjas) después de cerrar la mesa, llenar las actas y despedirme de los chicos de la universidad.

A las 14 hs. terminamos de tomar examen y descubrí al salir del aula que el calor orillaba los 38 grados. Demasiado. Mis amigos Popy y Chato me invitaron a su casa a comer unas porciones de pizza muy copada preparada en el magnífico por el famoso “Varela”, eximio panadero y conocedor de la zona.

Esas porciones poderosas me llenaron de hidratos de carbono necesarios para emprender la recorrida y así fue. El calor era insoportable así que esperé hasta las 15 hs charlando con los amigos y decidí salir. Compré líquido (el que fue insuficiente) y previa carrera de bici con el primo de Popy que manejaba su playera a 34 km/h con solo unos pocos años, agarré el acceso a Alberti con destino a la Ruta Nacional N°5.

Crucé la ruta y agarré el camino de tierra (¿?), mejor dicho arena tipo Sahara, hacia la localidad de Pla, pueblo buenísimo con su estación de arquitectura francesa, la que pertenecía al Compañía General.

Los caminos estaban imposibles de arena, perdías la estabilidad y por momentos las piernas no daban más.

En Pla busqué el cruce entre las vías del Cia. Gral. y las del Midland pero no vi nada, ni siquiera el terraplén de ese segunda línea. En el pueblo no vi señales de vida humana. Si unos caballos a la sombra y nada más.

Vi mi GPS y según el Sr. Garmin existe un camino que te lleva desde Pla hasta uno de los puntos de la recorrida: Achupallas. Agarré el camino bajo un sol picante. Al toque sentí un ruido como el de una milanesa friéndose y efectivamente era un chancho muerto al costado del camino que estaba literalmente friéndose por el calor. Un asco pero llamativamente no largaba olor.

El camino a los pocos kilómetros se cortó, jamás llegaría a Achupallas o a otro lado por esa senda.
Volví a Pla y agarré para Gobernador Ugarte, hermosos caminos pero arena a full. Según un amigo de la zona los caminos están ablandados por la cantidad de camiones que habían pasado con motivo de la cosecha de trigo. En algunos campos estaban regando y estaba re tentado de ponerme bajo ese chorro de agua y aliviar el calor.
En ese tramo estaba casi sin agua. Necesitaba llegar a algún lado (en Pla no había nada) para comprar algo de tomar y no terminar como el cerdo en el camino muerto de sed.

Después de hacer unos kilómetros por la arena llegué a la ruta 51. Podría haber hecho por la ruta asfaltada 3 km y entrar al pueblo por el acceso asfaltado pero vi en el GPS que existía una alternativa de seis km paralelos al acceso. ERROR. No es posible describir lo que era ese camino, un verdadero arenal. En alguna parte casi me pongo loco, realmente jodido y además me había tomado el líquido que tenía. La arena es un factor que hay que tener muy en cuenta en esa zona.
Llegué finalmente a Gdor. Ugarte, con su linda estación perteneciente al desactivado ramal del Ferrocarril Oeste (Sarmiento) a La Rica.

Esa parte de la provincia arde con ferrocarriles –casi todos parados- y pensaba lo que debía ser la zona con ese ramal andando y al mismo tiempo el Midland y el Cia. Gral., tantos ramales activos en tan pocos kilómetros a la redonda.

El pueblo Gdor. Ugarte es piola, con mucho movimiento y almacenes en donde me hice de varias gaseosas y agua (me tomé tres litros de Seven up).

Estaba tan agotado por el calor y la arena que me tiré en la plaza a dormir una siesta y otro ERROR, ya que no me di cuenta y me levanté a las 20 hs. y estaba a 40 kilómetros de Alberti!!!

Debí renunciar llegar a Achupallas ya que me iba a caer la noche y no tenía luz delantera ni ganas de caerme o que no me vean o no dar con el camino y pasar la noche con el chancho muerto.

Salí de Ugarte y agarré el acceso a la Ruta 51 –asfalto- y sobre la banquina vi algo re loco. Una mujer, linda, bien vestida, de blanco estaba parada al costado de la senda con pose de "hacer la calle" pero estaba muy bien vestida y no daba con el perfil de mujer a la que llaman “calle” como dice la canción de Manu Chao, además no pasaba nada ni nadie. Tampoco parecía alguien que estaba esperando a un conocido (por la forma en que estaba parada). Nos saludamos y después me quedé pensando si no se trataría de un fantasma, jajajaja.

La vuelta fue lo mejor, asimilada la 7up, la temperatura bajo y el campo explotó de vida, zorros, zorrinos, pájaros, los colores del atardecer, un espectáculo para Animal Planet. Y eso que uno piensa que en la pampa no hay mucha biodiversidad. Miles de pájaros y una brisa reparadora.
Tras cruzar el rio Salado y ver como los peces se acercaban a la superficie a respirar (¿?) o boquear, que se yo … llegué a la RN 5 y entré a Alberti cuando ya era de noche.

Pasé por lo de mis amigos y decliné quedarme a cenar para no tener que viajar de noche con el auto, cansado (no de pedalear bajo un sol demoledor casi ochenta km, sino algo mucho peor: tomar 20 exámenes por la mañana).

Algo curioso de Alberti, ciudad a la que asisto regularmente y que me gusta mucho por su tranquilidad, su parque, las obras del arquitecto Salamone, etc., es que todos los sábados de verano los bomberos ponen a circular al "chancho movil". Una motobomba va con un “trailer parrilla” en el que se cocinan dos lechones. A partir de las 18 hs empiezan a vender números para rifar, recién a las 22 hs y con los bichos “a punto”, los lechones ya cocinados.

A las 23 hs agarré la 5 y llegando al cruce de la 51 me decidí entrar a Achupallas ya que me habían quedado ganas de ver el pueblo. Muy bueno (me habían dicho en Alberti, y lo comprobé, que pusieron un restaurante en Achupallas muy bueno), un pueblo que invita a entrar. Tiene una entrada muy linda, camino mejorado y carteleria abundante. Entré a las 23.30 y vi el restaurante y en el medio de la calle una larga mesa llena de gente haciendo un asado. Pasé por al lado y me miraron como bicho raro (solo, en un auto, con una bici atrás, a medianoche, jajaja) y los saludé.

Pegué la vuelta por la plaza y los pasé por al lado de nuevo, pero esta vez un perro me obligó a pagar ya que se había interpuesto en el medio de la calle y les explique el motivo de mi presencia. Criticaron a sus vecinos de Ugarte –típica la de tirar palos a los del pueblo vecino- y hasta me invitaron a comer. No podía. Del medio de la mesa saltó un conocido de Alberti, Angel, (ex alumno y funcionario municipal) y le llamó la atención mi presencia en medio de la noche. Charlamos y todo 10 puntos.

Achupallas era una estación del Compañía. El edificio (lo vi de noche iluminándolo con las luces altas del Gol) está muy bien conservado. Me lo imagino recibiendo los trenes. El papá de mi amiga Popy me contó que cuando vivían en Achupallas tenían un entretenimiento: a la noche en la cama hacían una apuesta con la mujer. Sentían llegar al tren con su vapor a full y hacían apuestas si pasaba o no el puente sobre el Salado ya que a veces no le daba la fuerza para subir la cuesta y a veces sí, si no llegaba volvía para atrás y retomaba con todo para pasar.

Me fui al rato y llegué a Buenos Aires a las 02.30 de la madrugada, destrozado de sueño.

viernes, 23 de enero de 2009

Fotos tramo Gaiman - Rawson 4 - Llegada al mar. Fin de viaje!

Ultimos metros del rio Chubut (Puerto de Rawson)
Desembocadura del rio en el mar.
Llegada a la playa.

Fotos tramo Gaiman - Rawson 3 - Ciudad de Trelew

Tipicos pasajes de la Ciudad de Rawson
Vieja estación de trenes de Trelew (actualmente Museo Regional)
Plaza
Viejo edificio escolar

Fotos tramo Gaiman - Rawson 3 - Ciudad de Rawson

Puente nuevo sobre el Chubut
El Chubut con marea alta
Viejo puente
Casa de Gobierno de la Provincia de Chubut

Fotos tramo Gaiman - Rawson 2 - Llegando al mar

Puente Hendre sobre el Chubut. Te deja en Trelew.
Cruce Ruta 25 y Ruta Nacional 3
LLuvia al final del viaje? Aguantá que faltan 25 kilómetros!
Entrada a Rawson

Fotos tramo Gaiman - Rawson 1 - El Camino de las Chacras



Barda soleada
Posted by Picasa

Última entrega viaja Rawson - Bariloche.

10 de enero de 2009:

En el día de la última etapa del viaje en bici me hubiese gustado levantarme solo, cuando mi cabeza lo quisiese, pero no tuve esa suerte. Desde las 06:30 unos turistas pesadísimos estuvieron cargando una camioneta con bolsos, valijas, cosas, miles de cosas, metiendo y sacando y en cada oportunidad era un activar y desactivar la alarma antirrobo de la 4x4 pese a que estaban en la playa de estacionamiento del hotel. La camioneta estaba a tan solo un metro de la ventana de mi habitación. A las 07:15 ya estaba arriba.

Durante el desayuno –muy bueno por cierto- hablé con el dueño del hotel y me indicó una alternativa muy interesante para llegar a la ciudad de Rawson sin tomar la RN 25, se la conoce como el “camino de las chacras”, va por el valle y ha sido recientemente asfaltado.

Me despedí de los norteamericanos y de la gente del hotel y salí para el lado de la plaza en busca del camino de las chacras.

Cruzando el puente que cruza el Río Chubut hacia la margen sur agarrás la ruta que esta asfaltada y esta impecable. Los paisajes son bellísimos.

Todo el camino está aromatizado por la infinidad de plantaciones que se han desarrollado en esa parte del valle inferior. El tiempo estaba bueno pero hacia el norte se divisaban unas nubes negras con lluvia, hacia el sur reinaba el sol que pintaba de dorado las bardas. Un espectáculo. En las chacras se ve mucha actividad. Algunos establecimientos están abiertos para los turistas.

El camino no tiene mucho tránsito y en él entrenan varios ruteros. En la ruta me encontré con Oritia quien estaba entrenando y me acompañó hasta el cruce del camino con la RN 25 cerca de la Ciudad de Rawson. Gran parte del trayecto que tiene varias curvas lo hicimos a un promedio de 30/35 km/h –liviano para ella- y agotador para mí. Todo genial pero llegando al histórico puente Hendre -que conecta la zona de chacras con la ciudad de Trelew- hubo una confusión. Yo giré como para encarar el puente y sacarme una foto y mi compañera que venía atrás me llevó puesto lo que provocó una espectacular caída. Yo como venía cargadísimo con las alforjas ni me moví. Pararon automovilistas para ver si estaba todo bien. Como buena deportista se paró, afirmó estar bien y pese a todo tuvo el buen gesto de sacarme una foto en el puente.

Seguimos hasta la RN 25. Ella retomó para Trelew y yo agarré para el lado de Rawson. A unos 500 metros pasé por debajo de la RN 3 y tomé el acceso a Rawson (que corre por la margen sur del río Chubut). Los autos pasaban a mil por hora y pensaba en la suerte que tuve al no agarrar la 25 desde Gaiman. Un mega camión que llevaba en su acoplado una enorme máquina vial me tocaba reiteradamente bocina, de esas de corneta a aire comprimido, con intención de que me corra del camino saliéndome de él (eso que iba por la línea blanca y la ruta en ese tramo no tiene banquina asfaltada). Increíble. Finalmente me pasó finito pero siguió su viaje. No sé si era por el viento o qué pero el tramo lo hice tranquilo a 30/35 km/h.

Al rato llegué a Rawson sin entrar a Trelew gracias al camino de las chacras. En la entrada hay una fuente con figuras de animales marinos (elefante marino, lobo marino y no sé que otros) lo que indicaba la cercanía del mar. A la Ciudad de Rawson desde la RN 25 se puede acceder por dos puentes, uno “viejo” muy lindo de metal y otro más moderno cercano al puerto.

Yo quería finalizar formalmente el viaje en bici en el mar y por eso quise dirigirme a Playa Unión, una ciudad balnearia muy visitada por la gente de la zona y turistas que se encuentra al norte del río Chubut (por lo tanto uno debe cruzar el río si es que viene por la RN25). Seguí estrictamente los carteles que están sobre la ruta y tras pasar el puente moderno vi que iba en sentido al mar pero el GPS no indicaba puente alguno que me dejase del otro lado del río.

Nunca llegué a Playa Unión pero desde el camino que tomé pude ver cómo el río que conocí allá bien arriba, en Paso de Indios, ahora se fundía con el océano. Llegué a un lugar muy lindo llamado Playa Magagna. Estaba la marea baja y tuve que caminar por la playa más de 200 metros para la foto.

Estaba muy contento porque finalmente había llegado al mar, al destino propuesto como final del viaje. El mar tenía un color espectacular, muy atractivo, un tono de turquesa que me atrapó por varios minutos en los que aproveché a descansar.

Saliendo de la playa se me acercó un patrullero para preguntarme acerca del viaje, muy copado el agente de la ley. Le comenté lo de los carteles en la ruta y me dijo que no era el primero que se perdía buscando Playa Unión. A mí no me calentó ya que, en realidad, lo que yo quería era llegar al mar, al lugar en donde vuelca sus aguas ese río compañero de tantos kilómetros.

Retomé para Rawson –capital de la Provincia de Chubut- distante a unos 7 km de la playa. En la entrada divisé la terminal de ómnibus, fui a sacar el pasaje para Buenos Aires para el día siguiente y retiré la encomienda que había despachado en Esquel.

Me alojé en un hotel del centro de Rawson (uno de los dos que tiene la ciudad ya que el grueso del movimiento se lo lleva Trelew) en el que se alojan muchos familiares de presos alojados en el famoso penal de Rawson, cárcel de la que se fugaron en agosto de 1972 un grupo de presos políticos, suceso que derivó en la lamentable masacre de la base aeronaval Almirante Zar de Trelew, en la que fueron asesinadas 16 personas.

Dejé la bici en el hotel y me fui en colectivo a Trelew –en galés “Pueblo de Luis”, en donde “tre” = pueblo y “Lew” = Luis- distante a unos 17 km. En esa ciudad, mucho más grande que Rawson, visité el Museo Histórico Regional que funciona, al igual que el de Gaiman, en la vieja estación ferroviaria. Tiene material muy interesante y conservan el edificio de la estación como nuevo. Pese a que era sábado no encontré librerías abiertas, salvo una frente a la plaza pero tenía los libros un 30% más caros que en el museo de Gaiman. Me aconsejaron ir a Puerto Madryn para conseguir los libros que buscaba.

Trelew es una ciudad con edificios hermosos y muy bien conservados destacándose el Touring Club, el Teatro Español, el Teatro Verdi, el Banco de la Nación Argentina y la cuidada plaza central.

No se puede dejar de visitar el Museo Paleontológico Egidio Feruglio. Además del imponente edificio en el que asienta la colección de fósiles (se puede tocar un hueso de dinosaurio) y exhiben restos del gigante Argentinosaurus, se disfruta de la interesante propuesta que ofrece la institución: viajar por el tiempo desde los primeros asentamientos humanos en la Patagonia hasta el propio origen del universo con el big bang. A mí que venía con la cabeza bastante descontaminada, las preguntas referentes al origen de todo lo que conocemos, qué es lo que hay más allá de los límites del universo, me dejaron con una sensación media angustiante.

Volví a Rawson y tras sacar fotos en la casa de Gobierno y en la residencia del gobernador, sobre una hermosa peatonal que termina en la plaza principal, me fui a tirar un rato.

Cuando tuve hambre –a eso de las 22:30- salí a cenar. Todos estaban cerrando!!! Me tuve que arreglar con un cuarto de pollo adquirido en un parripollo. Al menos no tuve que recurrir a las pocas reservas de chacinados y frutas secas que, en realidad, ya me tenían un poco podrido.

11 de enero de 2009:

Me levanté y dejé todo armado para dejar la habitación y subirme por la tarde al micro que me dejaría de nuevo en Buenos Aires. En Rawson llovía al comenzar el día.

Como no pude conseguir en Trelew los libros que buscaba me fui hasta Puerto Madryn en colectivo. A las 11:00 AM todas las librerías de Madryn estaban cerradas, claro que era domingo. Me fui a recorrer la ciudad.

Madryn es muy linda ciudad, con un entorno natural espectacular, pero es un pichón de Villa Gesell o San Bernardo con ballenas. En plena temporada arde con todo el show del que me quise alejar con mi viaje: chicos con caprichos insaciables, galerías comerciales, suvenires a full, gritos, ofertas que no son tales, spas, parador Toyota, extraña 4x4 estacionada en la costanera con las cuatro ruedas en llanta y con escupitajos en todos los vidrios, gente corriendo a ningún lado, etc. Debe haber otros meses del año en que la ciudad sea más amigable para los hombres que vienen en son de paz.

Se destaca el muelle Piedrabuena, toda la costanera y las extensas playas. No acompañó el tiempo. Estaba fresco y nublado con viento patagónico.

Me habían avisado que en el shopping de Madryn, a las 13:30, abrían la librería. Me fui a tomar un café para hacer tiempo ya que estaba demasiado fresco para estar afuera y me había olvidado el polar en Rawson. Ya arranqué con un nuevo libro, adquirido en el museo de Gaiman: Diarios del explorador Llwyd ap Iwan.

Tamaña sorpresa me lleve cuando abrieron la librería y descubrí que los libros estaban casi al doble de precio tomando como referencia los del Museo Regional de Gaiman. Me pareció un verdadero abuso. Sería bueno explicarle a los comerciantes de esa ciudad que no todos los que traspasamos la puerta de entrada hemos llegado en cruceros con los bolsillos llenos de euros.

Tal fue mi calentura que rajé corriendo para la terminal y encarar para Gaiman. Antes de salir hice varias llamadas: a la oficina de turismo de Gaiman y al museo regional. Averigüé si tenían los libros que buscaba y salí con todo para Gaiman.

Los choferes de los micros –Madryn/Trelew y Trelew/Gaiman- muy copados. Antes de una hora y cuarto estaba en el Museo Regional, compré los libros y aproveché para dar una vuelta por el pueblo.

De vuelta en Rawson me fui al hotel a buscar mis cosas y de ahí a la terminal que queda a unas seis cuadras. Desarmé la bici, la embalé y esperé la llegada de mi micro con la grata compañía de Liliana, encargada de la oficina de turismo de Rawson, quien me convidó con mates y tortas fritas.

Llegó con atraso el colectivo que ya venía girando desde Comodoro Rivadavia y saqué mis pies de la hermosa provincia de Chubut para volver a apoyarlos, casi un día después, en mi ciudad de Buenos Aires.

Fotos tramo Villa Dique Florentino Ameghino - Gaiman 3

Colegio Camwy
Una de las primeras casas de Gaiman
Atardecer por la zona de canales - Gaiman
Edificio de la Cia. de Irrigación. El canal pasa por debajo del edificio!!!

Fotos tramo Villa Dique Florentino Ameghino - Gaiman 2

Viejo tunel del FFCC
Vieja estacion de tren (actualmente museo histórico regional)
Edificio estación. Esta impecable.
Puente colgante peatonal sobre el Rio Chubut